En este momento, 3:18 a.m, escuchando música japonesa, jugando videojuegos, estoy recordando a mi yo de 16 años, esperando la mega-convención anual de manga y anime (Avalancha, que en aquel entonces era algo casi sagrado). Quiero ir este fin de semana. Quiero recordar mas de esos viejos tiempos, viejos amigos, viejas costumbres. Mas por el hecho de asistir, quiero ir para ver cuanto ha cambiado todo desde esas largas vacaciones, cuando tenía la cabeza ocupada en otras cosas. No se por qué me divierte tanto pensar en eso, pensar en que todo este asunto comenzó con una canción. Me gustaria ver qué está haciendo ahora la gente que conocí en aquella época, con quiénes andan, qué ha sido de ellos. Incluyendo, claro, en ese grupo, a personas de tiempos mas recientes también. Es mera curiosidad. Espero poder asistir.
Una amiga me dice que soy un desperdicio de persona, que ahora soy skate y no otaku, que antes me gustaba el anime y ahora no. Aunque no es del todo cierto, mis gustos e intereses han “madurado” (no creo que hayan cambiado mucho), simplemente han mutado en otras cosas. Quiero aprovechar este mes de agosto antes de comenzar el 4to semestre en la uni, ya queahora estará mas fuerte, tendé menos tiempo libre y seguramente extrañaré la oportunidad de poder llevar a mi niño interior a la misma convención donde, hace dos años atras, conoció a personas quienes, hasta el día de hoy, son algunos de mis mejores amigos y amigas. Así que, tras esta breve reflexión, vuelvo a mi juego, Bye bye.




