Hoy se pretendía llevar a cabo una marcha de estudiantes provenientes de diversas universidades que, segun tengo entendido, se mobilizaría desde la plaza morelos hasta el Tribunal Supremo de Justicia. Tal parece que una señora oficialista cuyo nombre no mencionare (Lina Ron) los esperaba con un grupo oficialista no se donde… La cosa es que los manifestantes se fueron por Chacaíto, donde los esperaba una muralla de policías con bombas lacrimógenas y armas de fuego. Vi la cosa bastante cerca ya que es la ruta que tomo los martes y jueves, y fué bien desagradable ver como la fuerza que (supuestamente) se encarga de proteger al pueblo, lo que hacía era lanzar bombas a los autobuses, personas, y disparar hacia el cielo para amedrentar. Vi también cómo trataban de llevarse detenidas a varias personas, vi como auyentaban y perseguían a los estudiantes, y pare usted de contar.

Me da rabia cuando la gente dice que “el pueblo de Venezuela tiene el pueblo que merece”, porque este no es el pueblo que ningun venezolano merece, una cuerda de gente asquerosa y traincionera hambrienta de poder. Ah, y el colmo fué la toma del Ateneo de Caracas por parte de un grupo X (inserte en “X” lo que usted y yo ya sabemos). Es lamentable, deprorable ver lo que se hace con la libertad de expresión, con la libertad de pensamiento en Venezuela.  Así como se lo hicieron a los estudiantes hoy, se lo han hecho antes, a estudiantes y a civiles en general (valga la redundancia), y así nos lo quieren hacer el 15 de febrero con  ese patético intento de enmienda constitucional que solo pretende darle libre vía a un dictador para terminar de arruinar todo lo que en diez años de gobierno AUN no ha arruinado. Lo increíble no es que en el mundo aun existan dictadores (la gente así nunca dejará de existir), sino la influencia que una persona ignorante y sedienta de poder, con semejante complejo de inferioridad e iconoclastía puede ejercer sobre una nación (o mejor dicho, una parte de la población que constituye esta nación).

Aquí me contradigo y digo que sí, los venezolanos tenemos el país que queremos. Las personas que salen a la calle a defender la poca libertad que nos quedan, y que a cada minuto nos arrebatan por todos los medios posibles, esas personas que arriesgan sus vidas marchando, quieren, como todo ser humano quiere (y merece) vivir en paz y libertad, no tener miedo de salir a la calle, no pensar si llegará a su casa en la noche para ver a su familia. En cambio, la gente que se viste de rojo y le aplaude al Hitler barines, es gente que, como dan a entender y defienden con orgullo, gustan de vivir en sosobra, en un país donde informar y estar informado se paga caro, donde todo nos lo dan a la mitad y mal hecho.

¿Tu en que país eliges vivir?