No pude elegir un peor momento, una peor canción ni un peor estado de ánimo para escribir mi acostumbrada nota de fin de vacaciones. Es domingo (mi día mas odiado de la semana), son las 7:16 p.m y el día estuvo lluvioso y gris. Mañana empiezo clases. Cuarto semestre. Creo que estoy soñando.

Llevo (casi) la mitad de la carrera hecha, y empiezo a cuestionarme sobre esto. No soy bueno para programar, no me divierte, en realidad. Tampoco soy bueno con la matemática. Saco notas bajas en las materias importantes de la carrera, y buenas notas en otras materias complementarias, o sea, algo está mal, ¿no? Espero decidirme este semestre, aunque confieso que me dolería dejar esta carrera, después del esfuerzo y dinero invertidos, y después de todo lo que he aprendido. It’s like a throbbing toothache of the mind.

Love sucks. Hard. Me da rabia e impotencia ver cómo le destruye la vida, los sueños y la felicidad a la gente. No vale la pena, unos momentos bonitos para recordar no valen tanta pena y tristeza, definitivamente no lo vale. Y me refiero a “esa” clase de amor que todos conocemos, porque JAMÁS esperaría que alguien de mi familia o alguno de mis amigos (mis verdaderos amigos), “terminara” conmigo, me dijera que ya no me quieren porque quieren a alguien más, o alguna de esas cosas que la gente que “ama” hace. Para nada. La vida es una, y uno no sabe cuando terminará. Disfruta de la vida y a follar que son dos dias, y que nadie te reprima, ¡rebelion contra la hipocrecia!

Se dañó la pantalla de mi cámara.

ME C*** EN EL MALDITO MUNDO


Se me cortó la inspiación, no tengo más nada que decir. No quiero escribir más. Hatsa luego.