Este día (bueno, ayer) fue una mierda total. Para resumir, empezaba mi curso de adiestramiento para trabajar en Farmatodo, que sería de 8:00 am a 5:00 pm, y me desperté a las 7:05 am. Sí, me desperté una hora antes del curso, teniendo que viajar desde Guatire hasta Caracas (hora y media, por lo menos, con el tráfico normal a esa hora), y una vez en Caracas, trasladarme hasta La Trinidad (una hora, como mínimo Es decir, que llegaría aproximadamente a las 9:30 am. Nada más la idea de todo esto, me hizo sentirme terrible, me hizo sentir irresponsable y miserable, todo en el segundo en que desperté. Sin embargo fui, y llegué casi dos horas tarde. De hecho, me atrevería a decir que llegué a la hoa que había predicho. Pero bueno, pasó el curso, culminó esa etapa del día, y todo bien. La cosa se empezó a poner mal más tarde, cuando, de regreso a mi casa, tuve que hacer múltiples filas a la espera de algun medio de transporte. El cansancio, además de usar los zapatos del uniforme, además de la falta de comida (bueno, tuve almuerzo al mediodía, pero ya eran las seis de la tarde), me hicieron molestar mucho. Finalmente, un taxi. Una hora aproximadamente después, me bajo del taxi, contento de estar minutos de mi casa. Camino hasta el edificio, y entrando, siento mi bolsillo derecho demasiado ligero. Lo que temí que me pasara desde octubre de 2007 hasta el día de hoy, finalmente me pasó: perdí mi celular. El vacío que sentí en el estómago (y que estoy sintiendo en este momento)… no se, es realmente un vacío. Perdí algo de un valor incalculable, no mesurable en bolívares o en saldo, si no en muchas cosas idiotas que simplemente no puedo explicar, solo sé que me siento horrible, siento que perdí a un amigo, a alguien muy querido hoy. Ya no tengo ganas de trabajar un coño, no quiero otro celular más caro o más bonito, simplemente quiero que este día (bueno, ayer) no hubiese ocurrido jamás. Solo mis héroes del rock lograron alegrarme un poquito la noche, pero ya no tengo ganas de hablar de eso.