Poco a poco se acercaba el jueves 31: una fecha sagrada. Fecha en la que el gran guitarrista Saul Hudson, mejor conocido como Slash, pisaría nuestro país por segunda vez (su primera vez, junto a Guns N’ Roses, fue en el año 1993), como parte del We’re All Gonna Die Tour, promocionando su primer álbum como solista, Slash. Sin siquiera haber llegado el esperado día del concierto, ocurrió algo que difícilmente puedo describir con palabras. Les echo el cuento:

Resulta que alguien me dio el dato de que Slash daría una rueda de prensa el día antes de su concierto. Así que, sin perder tiempo, me acerqué al lugar de la cita, acompañado de Viviana, una gran amiga y gran fan de los viejos Guns N’ Roses y de Slash. Pasamos por simples clientes del Hard Rock Café hasta que empezó a entrar el personal de prensa, y nos acercamos a ver. Aproximadamente una hora más tarde de lo esperado, llegaron Slash y Myles Kennedy (vocalista invitado en su álbum, y elegido para su gira, quién además lidera la banda Alter Bridge), dispuestos a responder las preguntas de los periodistas. Finalizada la rueda de prensa, y después de muchos quejidos de los fans (me incluyo) por la retirada de Slash, éste regresó y pidió una fila para firmar autógrafos. ¡Adivinen quién se llevó a casa ese día una guitarra firmada por el mismísimo creador de Sweet Child o’ Mine!

 

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Marzo: Slash (II) – Click aquí

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