Una vez más, tuve el placer de escribir una reseña para Oídos Suciosespero que les guste.

Un par de meses después de la salida de ¡Uno!, el primer álbum de la nueva trilogía de Green Day, finalmente llega a nuestros oídos ¡Dos!, el segundo álbum, esta vez con la cara de Mike Dirnt en la portada. Tal y como dijo el mismo Rob Cavallo (productor de la trilogía y de casi todos los anteriores álbumes de la banda) en una entrevista del mes de julio, “si ¡Uno! es la invitación a la fiesta, en ¡Dos! ya estás en la fiesta”. Y no es una descripción errada.

¡Dos! es un álbum bastante enérgico y movido, cosa que lo diferencia un poco de su predecesor. Si bien es bastante corto, provoca repetirlo una y otra vez. Sin embargo, en comparación a ¡Uno!, las canciones tienen menos cohesión entre sí, y la estructura del álbum puede parecer un poco confusa. Mientras que algunas canciones tienen sonidos más hard-rock y power-pop, otras son más garage-rock, más punk, pero en general, no pierden la esencia rock’n’rollera que la banda tomó con el primer álbum de la trilogía. Vale decir que todas las canciones son buenas, y no se siente que ninguna esté de relleno (aunque en mi opinión, le faltó una intro más enérgica, como la tuvo ¡Uno! con “Nuclear Family”).

El álbum empieza con “See You Tonight”, tan sólo con la voz de Billie Joe Armstrong y una guitarra. Le siguen canciones del más puro garage-rock y rock’n’roll: “Fuck Time”, una canción sobre sexo y sadomasoquismo, que fue originalmente grabada y tocada en vivo por el alter-ego de Green Day, Foxboro Hot Tubs; “Stop When The Red Light Flash”, que recicla un poco la melodía vocal y riff de guitarra de “Homecoming”, “Lazy Bones”, con un riff de guitarra muy similar al de “Give Me Novacaine” y unos cambios de ritmo bastante interesantes, y contratiempos y bien ejecutados; “Wild One”, una especie de balada, más lenta y más pesada que las anteriores, con una letra que recuerda un poco a canciones como “Extraordinary Girl”, “Last of the American Girls” o “¿Viva la Gloria? (Little Girl)”, pero sin duda, con una aire mucho más fresco y alegre.

No es sino hasta que llega “Makeout Party”, (una canción que recuerda bastante a los australianos de Jet) que te sientes realmente en una fiesta, con canciones más melódicas y tempos más rápidos. De esto son una demostración perfecta “Stray Heart”, que fue el primer single y una de las mejores canciones del álbum, muy estilo bubblegum, con una línea de bajo bastante pegajosa, y un coro explosivo llenos de guitarras. Es una de las canciones que más recuerda a Foxboro Hot Tubs, pues, como dijo Billie Joe Armstrong, ¡Dos! iba a ser originalmente el segundo álbum de su banda alter-ego; “Ashley”, una canción muy punk, bastante directa, y fuerte en cuanto a su contenido lírico (“I’ve tasted cigarettes and liquor on your breath, you used to call it speed but now it’s crystal meth”), “Baby Eyes”, similar a “Angel Blue”, empieza con un riff de guitarra algo disonante, pero viene cargada de melodías vocales alegres que cuesta sacar de la cabeza después de escucharla; sigue “Lady Cobra”, una canción muy rock’n’rollera, al estilo de Foxboro Hot Tubs, titulada por la cantante del mismo nombre (vocalista del grupo Mystic Knights of the Cobra) y quién además canta (o mejor dicho, rapea) junto a Billie en “Nightlife”, una canción que hay que escuchar más un par de veces para acostumbrarse, puesto que no es lo usual que uno escucharía de Green Day, ni siquiera en sus fases más experimentales. Nos llevan de vuelta a la fiesta con “Wow! That’s Loud”, otro de los puntos fuertes del álbum, con un sonido bastante vintage y un ritmo alegre, donde se escucha mucho la influencia de los Foxboro. El álbum finaliza con “Amy”, de la misma manera que empezó, con Billie y su guitarra, esta vez rindiéndole un homenaje a Amy Winehouse, que falleció en julio del año pasado. Sobre este homenaje a la cantante, Billie comentó: “su muerte fue el año pasado, creo que alrededor de ese tiempo yo sólo pensaba que su música y sus gustos estaban conectados con el soul antiguo y original de Motown Records, Otis Redding, Sam Cooke y cosas así. Creo que fue una gran pérdida porque fue la conexión con una generación a todo esto y es alguien que debería estar aquí ahora. Me sentí muy triste. ¡Oh Dios mío! Esta enorme figura musical que acabamos de perder y ya sabes, eso es horrible”.

¡Dos! es un álbum muy bueno, con un equilibrio perfecto entre pop, punk y rock’n’roll, y que si bien está lleno de canciones nuevas y diferentes, llevan el sello característico de Green Day. Toma escucharlo varias veces para acostumbrarse completamente a su sonido, pero vale la pena completamente.

Pues bien, un par de semanas ya de haber escuchado el álbum me han hecho quererlo un poco más. No sólo al lado fiestero que va desde “Makeout Party” hasta “Wow! That’s Loud”, sino otras canciones como “Wild One” o “Lazy Bones”, que tardaron un poco en acabar gustándome. Es un álbum realmente bueno y adictivo, se los recomiendo mucho.