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Confirmado hace minutos por Profit Producciones, el guitarrista de sombrero y lentes, Slash, volverá a presentarse en Caracas, el miércoles 21 de noviembre de 2012, en la terraza del CCCT.

Esta vez, nuevamente junto a Myles Kennedy (vocalista de Alter Bridge), nos traerá temas de su último álbum, Apocalyptic Love, salido en mayo de este año.

Las entradas tendrán un precio en preventa de: 950 bs en arena (la parte delantera), y 1270 bs en gradas preferenciales (la parte trasera).

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Dicha preventa, iniciará el próximo martes 28 de agosto. Los puntos de venta de las entradas son: Libreria tecniCiencia CCCT, AeroMusica C.C El Recreo, C.C Paseo Las Mercedes (nivel Trasnocho).

Para compras en línea de las entradas, pueden ingresar a la página web de Profit Producciones.

Nos vemos allá. Rock N’ Fn’ Roll!

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Finalmente, jueves 31: los ánimos estaban listos para ver a este gigante del rock tocar. Después de participar en múltiples concursos, mi amiga Andrea logró ganarse dos entradas para el concierto la mismísima noche antes, y se vino desde Maracay el jueves temprano, así que invité a mi amigo José, a ir con mi entrada. Pasamos el día matando el tiempo, dando vueltas en el Sambil. Más o menos a media tarde, tuvimos la suerte de escuchar la prueba de sonido desde lejos (pero lo bastante bien como para que el autor de este blog llorara de emoción al escuchar Patience). Finalmente, después de hacer una fila para entrar, llegamos a nuestros lugares (frente al escenario, arriba; mejor imposible). Como banda telonera, estuvo Bajo Tierra, de Valencia. Excelente grupo, tienen muchísima dinámica, y no son un “más de lo mismo”, al que la gente está tan acostumbrada (tanto como para abuchear antes de que empezaran a tocar, acto que me parece deplorable).

Finalizado el show de bajo tierra, aproximadamente media hora después, se apagaron las luces, salvo por una que iluminaba la calavera al fondo del escenario (la misma de la portada del álbum), se escuchó a Slash saludar al público y dar la bienvenida al concierto. Inmediatamente, arrancó el riff de Ghost, la primera canción del álbum. Por supuesto, mentiría si negara que todas las miradas se centraron en una figura vestida de negro, con sombrero de copa y cabello largo, lentes oscuros, y una Les Paul en las manos. Mentiría también si negara que pasé al menos las primeras dos o tres canciones con lágrimas en los ojos y una sonrisa enorme por la emoción de finalmente presenciar un concierto del guitarrista que más admiro.

Revivieron temas de Slash’s Snakepit (Mean Bone y Been There Lately), Velvet Revolver (Sucker Train Blues, Slither), Alter Bridge (Rise Today) además de los mejores temas de su álbum homónimo (Back From Cali, By The Sword, Nothing to Say, Watch This, Doctor Alibi, y la hermosa Starlight), y por supuesto, clásicos de Guns N’ Roses, que a más de uno hicieron llorar (Nightrain, Civil War, Rocket Queen, My Michelle, Patience, Mr. Brownstone ¡y la grandiosa Sweet Chile o’ Mine!). Myles Kennedy se lució, nada de lo que he escuchado de él anteriormente se compara con estar ahí y escucharlo: desde los temas de Velvet Revolver, hasta los de Guns N’ Roses (en los cuales su voz tiene un escalofriante parecido a la de Axl Rose), dejó impresionado al público con su energía y su dedicación. Sin duda alguna, Slash no pude elegir a un mejor vocalista. Ambos hicieron pausas en varias ocasiones para hablar con el público, agradecer por estar ahí y pedir que cantáramos o silbáramos (en el caso de Patience). “This is dedicated to all of you and your beautiful paradise city, Caracas!” dijo Myles antes de tocar el tema que cerraría la noche: Paradise City.

Demasiadas emociones juntas en una sola noche. Reímos, lloramos, dejamos los pulmones en el anfiteatro del Sambil y pudimos disfrutar de clásicos de cuando ni siquiera habiamos nacido. Y al regresar a casa, ver los autógrafos de Slash (el mio en la guitarra, y uno que pedí en papel para Andrea) fue demasiado perfecto. Solo tengo una palabra para describir (vágamente) esa noche: mágica.

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Poco a poco se acercaba el jueves 31: una fecha sagrada. Fecha en la que el gran guitarrista Saul Hudson, mejor conocido como Slash, pisaría nuestro país por segunda vez (su primera vez, junto a Guns N’ Roses, fue en el año 1993), como parte del We’re All Gonna Die Tour, promocionando su primer álbum como solista, Slash. Sin siquiera haber llegado el esperado día del concierto, ocurrió algo que difícilmente puedo describir con palabras. Les echo el cuento:

Resulta que alguien me dio el dato de que Slash daría una rueda de prensa el día antes de su concierto. Así que, sin perder tiempo, me acerqué al lugar de la cita, acompañado de Viviana, una gran amiga y gran fan de los viejos Guns N’ Roses y de Slash. Pasamos por simples clientes del Hard Rock Café hasta que empezó a entrar el personal de prensa, y nos acercamos a ver. Aproximadamente una hora más tarde de lo esperado, llegaron Slash y Myles Kennedy (vocalista invitado en su álbum, y elegido para su gira, quién además lidera la banda Alter Bridge), dispuestos a responder las preguntas de los periodistas. Finalizada la rueda de prensa, y después de muchos quejidos de los fans (me incluyo) por la retirada de Slash, éste regresó y pidió una fila para firmar autógrafos. ¡Adivinen quién se llevó a casa ese día una guitarra firmada por el mismísimo creador de Sweet Child o’ Mine!

 

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Marzo: Slash (II) – Click aquí